Cara o cruz

La suerte decide nuestros destinos. Un ejemplo claro y extremo lo vi en mi viaje por China. No es comprensible que por el hecho de nacer a un lado u otro de un rio la vida cambie de una forma tan drástica. Aun lado tenemos Hong Kong y a otro China y lo único que los separa es un puente donde la vida pasa de ser oro y brillantes a ser penurias y desesperación.

En unos cincuenta años Hong Kong pasara a ser parte de China de forma oficial y ese será un momento complicado ya que no serán muy lógicas las diferencias entre ciudadanos de un mismo país, aunque también es cierto que China dentro de medio siglo será completamente diferente a lo que conocemos hoy mismo.

¿Soluciones posibles? Pues la verdad es que pocas veo, debido a nuestra naturaleza en mi opinión siempre tendremos desigualdades. Ricos y pobres siempre existirán y quizás lo más importante es intentar que los que sobreviven con menos recursos tengan sus oportunidades.

Leave a Reply