El viaje más frio de mi vida
Un viaje es algo más que moverse de ahí para ahí y en mi opinión un viaje no tiene porque ser cómodo y fácil. Cuando echamos la vista hacia atrás recordamos con más cariño esos viajes en los que pasamos momentos complicados. Las narraciones de esos viajes precisamente son las reinas en las reuniones con los amigos.
El pasado mes de Octubre me propuse pasar unos días en solitario haciendo senderismo por Noruega. Un país frio en cualquier época del año pero que a partir de los meses de Octubre las temperaturas nos hacen recordar lo lejos que estamos del sol español.
En ese viaje pique por inocente y la verdad es que sufrí de lo lindo, las secuelas me duraron más de un mes. Pase por nieve, lluvia, sol y vientos helados y mi preparación dejo muchísimo que desear. Tenía yo en mente que de alguna forma podría encontrar comida en esa zona pero no fue así y pase casi dos días sin poder comer nada y durmiendo muy pocas horas. Pensé que lo mejor era caminar antes que dormir sobre el barro o la nieve.
Pero a pesar de lo duro que pareció todo tengo ganas de repetir, esta vez con más experiencia, y no descarto ir el próximo Octubre a experimentar de nuevo.
Un viaje es algo más que estar tumbado en una playa de arena blanca.